SAL DE IBIZA GRANITO



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100 % sal natural marina de Ibiza Sal de Mesa La extracción de la sal de Ibiza data de hace más de 2.700 años.Esta sal marina, extraída de la zona protegida Parc natural de ses Salines d Eivissa con métodos muy parecidos a los utilizados por los cartaginenses y los romanos, sigue siendo uno de los más puros regalos de la madre naturaleza. La unión entre sapiencia ancestral, sol, mar y viento ligero nos proporciona una sal natural exquisita que lleva consigo el origen del océano. SAL de IBIZA es especialmente rica en minerales y elementos base. Simplemente ni quitamos, ni añadimos nada. Porque una buena sal sana no requiere nada más que mar, sol y viento.¡Auténtico Cristal de la Vida! Granito no incorpora ningún antiapelmazante, manteniendo su fluidez simplemente por ser algo más gruesa que la sal de mesa corriente.SAL de IBIZA ...¡porque es sana! La sal marina en su estado natural no es solamente compuesta de sodio y cloro, sino que contiene también una rica variedad de minerales y oligoelementos que son de vital importancia para nuestra salud. Y todo ello a pesar de que la sal marina, en su estado natural, no es otra cosa que agua de mar a la que se le ha extraído la humedad.Si se deja tal y como la naturaleza nos la ofrece, esta sal es idéntica al aprox. 1 % de las sales que se concentran en nuestra sangre y este porcentaje de sal es igual de importante para el ser humano que la necesidad de mantener una temperatura corporal constante de 37 Celcius.Pero no todas las sales son iguales: Producción industrial de sal. Con la invención del frigorífico la sal pierde la que había sido hasta ese momento su principal función: la conservación de alimentos. No obstante, la revolución industrial trajo consigo numerosas nuevas posibilidades para este producto, como por ejemplo, la producción de plásticos, como base para la elaboración de medicamentos, hasta su uso para el tratamiento del agua de mar (!). Pero en todos estos casos no se tratará nunca de sal marina o mineral, sino de enormes cantidades del compuesto químico cloruro sódico (NaCL), también llamado habitualmente sal común .Este compuesto se obtiene calentando la sal pura repetidas veces y lavándola después en una solución salínica. Se inician entonces procesos de re-cristalización y oxidación que eliminan casi por completo todos aquellos minerales y oligoelementos que son de vital importancia para el organismo. A consecuencia de la enorme demanda industrial, cada vez se refina más sal y se deja menos en su estado natural. El resultado es que más del 90 % de la producción de sal mundial no se destina al consumo, sino a la elaboración de productos industriales. Este es un aspecto que se refleja claramente en el precio del producto: la sal natural más económica es hoy treinta veces más cara que la misma cantidad de cloruro sódico con el resultado que tanto la industria alimentaria como los comercios apuestan desgraciadamente cada vez más por la solución química mucho más barata que por la sal pura, en su estado natural. Hasta hace pocos años no había motivo alguno para dudar de esta decisión pero el resultado de las investigaciones realizadas hasta la fecha muestra un claro rechazo frente al uso de NaCL como sal común pues, este compuesto, elaborado químicamente y despojado de todos sus elementos vitales, ya no tiene nada que ver con la sal marina en su estado originario. A menudo, a los diferentes tipos de sal que son todos aquellos en los que no se aclare específicamente que no están tratados se les añade flúor y yodo artificial. Muchos de estos compuestos halógeno orgánicos provocan alergias y son dañinos para la salud. Además, la sal común contiene muchas veces otros tipos de aditivos, como carbonato cálcico y magnésico e hidróxido de aluminio, que impide que el grano se apelmace. (El aluminio es un metal ligero que, según las últimas investigaciones, se acumula en el cerebro y podría estar en relación con la enfermedad de
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