SAL DE IBIZA FLOR DE SAL CERAMICA



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Tarro de cerámica con cucharita blanca.Sal Marina Gourmet Flor de Sal es la más pura de todas las sales. Se obtiene mediante la aplicación de métodos de cultivo tradicionales cuyo origen procede en la costa atlántica francesa. La sal cultivada a través de este método, es 100 % natural y desde su cosecha manual hasta que llega al paladar no ha sufrido alteración ninguna.Flor de sal es apreciada como una sal marina de muy alta calidad. Es blanca tirando a rosa pálido. El sabor es aromático y sutil. Cuando estos cristales de sal se deshacen en la boca es cuando uno descubre como debe realmente saber la sal. Sal Marina 100 % natural de calidad suprema, recogida a mano de la Reserva Natural Parc natural de ses Salines d Eivissa . Manteniéndola intacta sin ningún tipo de refinado, contiene más de 80 minerales esenciales y elementos traza, como magnesio, iodo, selenio y flúor.SAL de IBIZA ...¡porque es sana! La sal marina en su estado natural no es solamente compuesta de sodio y cloro, sino que contiene también una rica variedad de minerales y oligoelementos que son de vital importancia para nuestra salud. Y todo ello a pesar de que la sal marina, en su estado natural, no es otra cosa que agua de mar a la que se le ha extraído la humedad.Si se deja tal y como la naturaleza nos la ofrece, esta sal es idéntica al aprox. 1 % de las sales que se concentran en nuestra sangre y este porcentaje de sal es igual de importante para el ser humano que la necesidad de mantener una temperatura corporal constante de 37 Celcius.Pero no todas las sales son iguales: Producción industrial de sal. Con la invención del frigorífico la sal pierde la que había sido hasta ese momento su principal función: la conservación de alimentos. No obstante, la revolución industrial trajo consigo numerosas nuevas posibilidades para este producto, como por ejemplo, la producción de plásticos, como base para la elaboración de medicamentos, hasta su uso para el tratamiento del agua de mar (!). Pero en todos estos casos no se tratará nunca de sal marina o mineral, sino de enormes cantidades del compuesto químico cloruro sódico (NaCL), también llamado habitualmente sal común .Este compuesto se obtiene calentando la sal pura repetidas veces y lavándola después en una solución salínica. Se inician entonces procesos de re-cristalización y oxidación que eliminan casi por completo todos aquellos minerales y oligoelementos que son de vital importancia para el organismo. A consecuencia de la enorme demanda industrial, cada vez se refina más sal y se deja menos en su estado natural. El resultado es que más del 90 % de la producción de sal mundial no se destina al consumo, sino a la elaboración de productos industriales. Este es un aspecto que se refleja claramente en el precio del producto: la sal natural más económica es hoy treinta veces más cara que la misma cantidad de cloruro sódico con el resultado que tanto la industria alimentaria como los comercios apuestan desgraciadamente cada vez más por la solución química mucho más barata que por la sal pura, en su estado natural. Hasta hace pocos años no había motivo alguno para dudar de esta decisión pero el resultado de las investigaciones realizadas hasta la fecha muestra un claro rechazo frente al uso de NaCL como sal común pues, este compuesto, elaborado químicamente y despojado de todos sus elementos vitales, ya no tiene nada que ver con la sal marina en su estado originario. A menudo, a los diferentes tipos de sal que son todos aquellos en los que no se aclare específicamente que no están tratados se les añade flúor y yodo artificial. Muchos de estos compuestos halógeno orgánicos provocan alergias y son dañinos para la salud. Además, la sal común contiene muchas veces otros tipos de aditivos, como carbonato cálcico y magnésico e hidróxido de aluminio, que impide que el grano se apelmace. (El aluminio es un metal ligero que, según las últimas investigaciones, se acumula en el c
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